SOCIEDAD

CHILE

El Papa llegó a Chile, pero antes saludó a los argentinos sin decir cuándo visitará su país

Fue en un breve mensaje dirigido a Mauricio Macri. El presidente le agradeció de inmediato el gesto. En Santiago, Francisco fue recibido en el aeropuerto por Michelle Bachelet

El Papa llegó a Chile, pero antes saludó a los argentinos sin decir cuándo visitará su país

El Papa Francisco arribó este lunes a Santiago de Chile para una visita oficial de tres dias, tras enviar un mensaje al presidente Mauricio Macri y a sus compatriotas al sobrevolar territorio argentino. En su texto se limitó a una salutación y a ofrecer los mejores augurios, sin hacer consideraciones sobre su país ni dar pistas de de un posible viaje a la Argentina.

“Al volar sobre espacio aéreo argentino le extiendo mis cálidos saludos y envío mis mejores deseos de corazón a todo el pueblo de mi patria, asegurándoles mi cercanía y bendiciones”, reza textualmente el telegrama.

Si bien es habitual que un pontífice cada vez que sobrevuela un país envíe un saludo de tono protocolar a su primer mandatario y al pueblo, se había especulado en los últimos días con que en esta ocasión Francisco iría más allá atento a su condición de argentino y a que todavía no visitó su patria.

El propio vocero papal, Greg Burke, había generado esa expectativa cuando en la rueda de prensa de la semana pasada, para dar detalles del viaje que lo llevará a Chile y más tarde a Perú, dijo que el telegrama de Jorge Bergoglio a su país tendría un contenido “interesante”.

El presidente Mauricio Macri no tardó en responderle, en un texto que difundió por la red social Twitter. “En nombre de todo el pueblo argentino agradezco su saludo y bendición al sobrevolar nuestro espacio aéreo. Deseo que sus visitas pastorales a las naciones hermanas de Chile y Perú –añadió el mandatario- sean fuente de paz, esperanza e inspiración para todos”. Y concluyó: “Los argentinos lo acompañamos con el cariño y respeto de siempre”.

La demora del Papa argentino en visitar su país disparó en los últimos años todo tipo de especulaciones, entre ellas que no tenía simpatía por Macri. Pero desde la Iglesia argentina se desmintió esta interpretación, afirmando que tampoco vino durante sus tres primeros años de pontificado cuando la presidenta era Cristina Kirchner.

En el Vaticano se considera que la tardanza en visitar la Argentina se debe a la tensión política en su país, que podría complicar su visita, con sectores enfrentados que quisieran explotar políticamente sus gestos y sus dichos. Y hasta no descartan la posibilidad de incidentes menores.

“A diferencia de otras naciones que el pontífice ha visitado, atravesadas por conflictos, Francisco es argentino e incluso, aunque no lo quiere, cayó en lo que los argentinos llaman ‘la grieta’, es parte del conflicto y un desdibujamiento de su viaje lo afectaría especialmente”, dijo a Clarín una fuente. No obstante, muchos argentinos están dolidos por la demora del Papa en venir al país en su condición de jefe de la Iglesia católica.

El propio vocero del Episcopado, padre Jorge Oesterheld, lo reconoció la semana pasada cuando dijo: “Es doloroso que el Papa sobrevuele su país y no venga”. Con todo, consideró que Francisco “ama mucho a su país y a los argentinos y no es que no quiera venir, sino que está esperando el momento conveniente para hacerlo”.

El pontífice sobrevoló Formosa, Chaco, Tucumán, Santiago del estero, Córdoba, San Juan y Mendoza antes de entrar en el espacio aéreo chileno. Ya hace dos años, cuando voló de Bolivia a Paraguay, había sobrevolado Formosa, ocasión en la que también envió un telegrama, en el que expresaba su “cercanía y afecto a esta querida nación, para la que pido al señor copiosas gracias que le permitan progresar en los valores humanos y espirituales, acrecentando el compromiso por la paz y la justicia”.

Luego de aterrizar poco antes de las 20 horas en el aeropuerto de la capital chilena, donde fue recibido por la presidenta Michelle Bachellet, Francisco rezó frente a la parroquia San Luis Beltrán ante la tumba de monseñor Enrique Alvear, ex obispo de Santiago, fallecido en 1982 y conocido como el “obispo de los pobres”. Se trató de un primer gesto fuera del programa inicial que quiso mostrar una sensibilidad social, una falta que se le achaca a la actual Iglesia chilena a diferencia del perfil que tenía décadas atrás cuando fue un baluarte contra la dictadura del general Augusto Pinochet.

Luego, en papamóvil, a través de una lenta marcha, Francisco se dirigió a la nunciatura apostólica, donde pasará la noche, antes de iniciar hoy su intensa gira. Mañana martes, en el primer día de su visita a Chile, Francisco se reunirá con la presidente Bachelet en el Palacio de La Moneda y tendrá un encuentro con la sociedad civil del que participará el mandatario electo, Sebastián Piñera.

Luego, a media mañana, oficiará una misa en el Parque O’Higgins, el mismo lugar donde hace casi 31 años hizo lo propio Juan Pablo II. Por la tarde visitará una cárcel de mujeres, donde se reunirá con 600 reclusas.Y en la catedral de Santiago tendrá un encuentro con sacerdotes, religiosos, consagrados y seminaristas, y con obispos. Finalmente, irá al santuario de San Alberto Hurtado. El miércoles viajará a Temuco, a unos 600 kilómetros al sur de Santiago, donde tendrá un encuentro con habitantes de la Araucanía, tierra original de los mapuches, y el jueves a Iquique, desde donde partirá a Lima.