SOCIEDAD

FIN DEL RESCASTE

El enojo de una esposa

“No me llamaron de la Armada, nunca me comunicaron nada y no me contuvieron en ningún momento”, le dijo a PáginaI12 Itatí Leguizamón, esposa del cabo santafecino Germán Suárez. “Me enteré de la última información por la televisión.

El enojo de una esposa

De todas formas, el comunicado de hoy para mí no fue una sorpresa, ya lo esperaba desde hace rato”, agregó. Leguizamón denunció, además, que le privaron la entrada a la base “porque no les gustó lo que dije desde un principio. En todo momento les inculcaron a los otros familiares que me tuvieran bronca. Pero hay muchos familiares que, como yo, tampoco están conformes”, aseguró. 

“Fui catalogada como la mala de la película, como la que se manejó con frialdad, como la desesperanzada, y mientras construían una falsa imagen de esperanza con otros familiares –apuntó luego–. Pero yo soy la que más estoy sufriendo porque desde el primer día empecé el duelo”.

Más allá de descartar la posibilidad de que los tripulantes sigan con vida, para Leguizamón el trabajo de la Armada no se puede dar por concluido.

“Me gustaría que encuentren el submarino y que la tragedia al menos sirva para algo, para mejorar el futuro. Que la vida de los mártires sirva para algo”, manifestó. Para concluir dedicó unas palabras en conmemoración a su esposo: “El me decía siempre que yo sea feliz y que sea libre. Siempre destacaba mi fortaleza y mi valentía, y me decía que en todo momento buscara la paz”.